Informa la prensa que la Vicaría de la Pastoral Social de la Iglesia Católica “chilena” , dirigida por el cura Rodrigo Tupper, se encuentra enfrascada en la poco plausible tarea de favorecer a los miles de refugiados e inmigrantes que viven en nuestro país.- Dice el mencionado sacerdote que los 2.500 refugiados actuales (sin considerar los que ya se han integrado) constituyen “números pequeños” y que espera que con la Ley 20.430 se pueda aumentar la cifra señalada, pues “Hay otros países con políticas migratorias mucho más generosas”(sic).-
La citada Vicaría trabaja conjuntamente con el Fosis (Fondo de Solidaridad e Inversión Social) en la ayuda a estos refugiados que optaron por venir a estropearnos la existencia en los aspectos racial y económico.- Las instituciones nombradas han dispuesto ayudas de 120 ó 200 mil pesos mensuales para estos individuos, además de aportarles equipamiento y medios para abrir negocios.- Como si lo anterior no fuere suficiente para estas “almas caritativas”, el Mall Plaza Alameda abrió sus puertas con el fin de que los “refugiados” promocionen sus negocios en ese centro comercial.- ¿Cuántos connacionales pueden jactarse de haber tenido un trato similar?
Es fácil ser generoso con los recursos ajenos, es una traición expatriar fondos que tanto necesita nuestro pueblo azotado hoy por tremendas catástrofes naturales, las que se vienen a sumar a endémicas calamidades políticas y económicas.- Es imposible comprender lo que pasa por la cabeza de clérigos y funcionarios públicos, no hay explicación posible para que unos y otros, financiados por los aportes ciegos de la nación chilena, malversen los fondos ciudadanos al destinarlos a favorecer a sujetos que no pertenecen a ella.- No más impuestos, ni diezmos, ni uno por ciento, la Nación debe practicar un cristianismo eficaz, directo, orientado realmente a los compatriotas que siguen viviendo en la miseria y la marginación.- No más recursos para una burocracia estatal que se instala en los “programas sociales”, ni para unos curas que creen “ganar el cielo” ayudando a los metecos, sin importarles que cada una de sus “acciones humanitarias” se traduzca en un nuevo y lacerante clavo en la cruz del Pueblo chileno.-
Pero las conductas antichilenas no terminan ahí.- El señor Baranda, director social del Hogar de Cristo, institución ésta que recauda cientos o miles de millones de pesos en nuestro país para financiar su importante labor de ayuda a los más necesitados, es presidente también de la Fundación América Solidaria, la que ha lanzado la campaña: “Reconstruyamos juntos Chile y Haití”; no tenemos motivos para no pensar que los fondos recaudados en Chile irán a parar a Haití, o a Perú, Bolivia, Ecuador, Colombia y República Dominicana, los otros países favorecidos por dicha Fundación.- En este caso, el “quinto gobierno de la Concertación” tampoco ha querido quedarse atrás, el canciller Moreno aseguró el apoyo estatal para esta iniciativa.- Esto es lo que pasa en las “altas esferas”; ¿y qué ocurre con el pueblo chileno?, sólo observa pasivamente como sus “representantes” y “pastores” se mofan de la confianza que ingenuamente ha depositado en ellos.-
¡La inmigración es una plaga!
Chile podrá superar sus múltiples problemas únicamente a través de un Estado nacionalista, nacionalizando, simultáneamente, todas las instituciones y emprendimientos que tengan como escenario el territorio nacional, incluyendo a la Iglesia.-(slch) <31/07/2010>
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